DE LA URGENCIA A LA REPARACIÓN COMPLETA DEL ABDOMEN ABIERTO CRÓNICO: UN LARGO CAMINO

Rocío Zambrano Muñoz, Francisco Javier Sánchez Manuel*, Ester Beatriz García-Plata Polo, Isabel Sánchez Pedrique, Carlos Cartón Hernández, Irene Álvarez Llamas, Jesús Zanfaño Palacios, Jorge Santos.

Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital Universitario de Burgos. * Jefe de Servicio. Burgos, España.

Correspondencia: rzambranom@saludcastillayleon.es (Rocío Zambrano Muñoz).

Cura de vacío, laparostomía, fístula digestiva, pancreatitis traumática.

 

Introducción: El abdomen abierto es tanto un recurso que nos ayuda a salvar la vida de pacientes críticos, como una secuela quirúrgica que puede tener múltiples e importantes complicaciones. Desde su instauración, uno de los principales objetivos debe ser conseguir un cierre lo más precoz posible. De no ser así nos enfrentaremos a una laparostomía crónica frente a la cual deberemos adoptar diferentes estrategias hasta conseguir el cierre abdominal diferido definitivo.

Presentamos el caso de un paciente tratado en nuestro centro con abdomen abierto cronificado de cinco meses de evolución por pancreatitis traumática. Así como sus principales complicaciones y cambios de estrategia a demanda de dichas complicaciones, en el largo proceso hasta conseguir la reparación parietal definitiva 18 meses después y revisamos la literatura al respecto.

Caso clínico: Varón de 42 años con pancreatitis necrohemorrágica traumática que precisó cirugía urgente con desarrollo de síndrome compartimental postoperatorio que precisó laparotomía descompresiva con posterior laparostoma con sistema VAC con 5 reintervenciones. Posteriormente se intenta reparación parietal con malla laminar que se complica con fístulas enterocutánea y enteroatmosférica que se manejan conservadoramente con posterior cirugía de reparación intestinal y parietal con doble malla “sándwich”. Se produce infección posterior de pared que obliga a explante y nueva reparación con malla biosintética absorbible que llevó a una eventración dirigida que se reparó de forma definitiva 18 meses después, tras 11 intervenciones quirúrgicas, 5 estancias en UCI, repetidos drenajes, innumerables complicaciones y varios cambios de estrategia a lo largo de su tratamiento.

Discusión y conclusiones: La instauración de un abdomen abierto obliga a buscar su cierre precoz para evitar la formación de un bloque abdominal con pérdida del derecho a domicilio de las vísceras abdominales y para evitar las múltiples complicaciones de la laparostomía crónica y de su cierre diferido.

 

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