LOS TUMORES GIST Y SU DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL – UN TUMOR DE GIST GÁSTRICO

Rodrigo Amador, Vidina; Moral Moral, Gregorio; Novotny Canals, Sergio; Palomo Luquero, Alberto; Parra López, Romina; Gil Laso, Iván; González Martínez, Lucía; Valero Cerrato, Xandra; Zambrano Muñoz, Rocío; Seco Gil, Juan Luis
cáncer gástrico, GIST, tumor estromal

 

OBJETIVO:

Profundizar en el conocimiento de los tumores GIST y advertir la importancia de la inmunohistoquímica para su diagnóstico diferencial.

 

MATERIAL Y MÉTODOS:

Mujer 75 años. Melenas y anemización progresiva. En seguimiento por probable leiomioma gástrico. TAC: tumoración bien definida, con crecimiento exofítico (9x5.7 cm) dependiente de pared posterior de curvatura menor y antro gástrico, densidad heterogénea. Crecimiento significativo respecto a estudio previo. Endoscopia: desde incisura angularis, ocupando la luz gástrica, compresión extrínseca que afecta a curvatura mayor y cara posterior del antro. En zona central: úlcera de 2 cm. sin signos de sangrado activo. Anatomía patológica: ausencia de malignidad. Ecoendoscopia: Tumoración submucosa dependiente de capa 4 (muscular propia), sin sobrepasarla, con áreas de distinta ecogenicidad. Dado que el tumor muestra crecimiento progresivo, en el contexto de sangrado digestivo crónico, y al no poder confirmar su histología, se decide intervenir a la paciente. Se aprecia gran tumoración redondeada en antro gástrico (10x5cm). Se realiza gastrectomía subtotal que nos asegura márgenes libres con seguridad. Anatomía patológica: tumor de GIST predominantemente submucoso con infiltración focal de capas musculares. Riesgo intermedio (5 mitosis por cada 50 campos). Evolución favorable.

 

DISCUSIÓN:

Los GIST son neoplasias originadas en las células intersticiales de Cajal del tracto digestivo. Se ha encontrado su causa en dos mutaciones génicas que codifican receptores tirosin- quinasa: KIT (75-80%) y PDGFRA (7%). El 15% restante no presenta ninguna y es tipo agresivo. Son potencialmente malignos, por ello es importante un buen diagnóstico diferencial basado en anatomía patológica e inmunohistoquímica. Lo debemos realizar con: leiomioma – leiomiosarcoma, tumor desmoide, schwannoma, linfoma, adenocarcinoma, carcinomatosis peritoneal, tumor carcinoide y/o metástasis. Principales marcadores y frecuencia en que aparececen: CKIT/CD117 (50-90%), CD34 (60-70%), SMA (20-40%), S100 (5%). Recientemente anticuerpo DOG1.1. En nuestro caso, sin tener un resultado anatomo – patológico claro, la lesión se cataloga de leiomioma y se decide vigilancia. Del resultado final, debemos concluir que, sin un criterio histológico, la presunción de que una lesión gástrica se trate de un tumor benigno no es correcta. En tumores GIST, asociado a cirugía, el inhibidor de los receptores tirosin quinasa, Imatinib, constituye la primera línea de tratamiento. Nuevos hallazgos han demostrado que los tipo agresivo y los que presentan una mutación KIT en exón 9 responderán mejor al Sunitinib.

 

CONCLUSIONES:

El correcto diagnóstico diferencial basado en histopatología e inmunohistoquímica de los tumores GIST, es de gran importancia para procurar un tratamiento completo, y así mejorar el pronóstico de la enfermedad.